Llego a manos de Antonio Pimentel en el año 1930, remodelada en ese mismo año.
De su construcción original solo queda el corredor de abajo y parte del lado derecho.
Fue realizada su transformación por el arquitecto que realizo el mausoleo de Gómez en Maracay.
En actuales momentos, se encuentra en gran deterioró, a pesar de los grandes esfuerzos realizados por los activadores de Misión Cultura.